333

 

El sol incendiaba mi espalda

Solo veía caras y vidas distintas a la mía

Tomaba te blanco

Leia a Kerouac

E intentaba mitigar la horrible resaca que me apuñalaba

Pues, tenia que ir a trabajar

Aunque solo quisiese quedarme acá

Bajo la parra oscura

Olvidándome de todo

Al menos por hoy

Entradas más populares de este blog

Tengo que trabajar a la mañana

La pequeña Susan

Pau y sus tiempos