Oraciones de la orilla.

 


Esperé que la cosmética me sacudiera

Hasta esa mañana en Buenos Aires

Con los ojos repletos de ocasiones

La ropa empapada de pedazos de mis amigos

 

Todo organizado, la carta, la cucha del gato y el abrazo, que también estaba planificado

En mis botas negras apago el cigarrillo

Como acto de desinterés

 

Subo a la embarcación, rodeado de ojos que se maravillan ante algo que le temo

El río azulado, despertado por la vibración que genera el humano

El bolso gris a su lado que patea involuntariamente

 

La orilla lejana chiflando las últimas oraciones

Bebo dos tragos para refrescar la garganta

Pregunto si puedo salir a fumar, me niega la petición y me dirige a una sala

Para enjaular me con caras de mi especie.

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