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Prudentes leguas

Separan el río de la ciudad.

Su valle onírico conversa con los juglares

Despojados de sus materiales

Desterrados del nombre natural.

 

Despierta su rumor marino

Y danza con las gaviotas hambrientas

Aletea un suspiro

Espanta la ceniza y el ruido

Aguarda algo

Que nunca habrá de llegar.

 

Luego cansado

Zurce un hilo

Que lo une con el cielo

A más tardar

Con otro azul distinto

Asimilando los tonos fríos

Que no logran descansar                                     20/07/2023

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